La Capitana Marvel y la frágil masculinidad

Desde hace unas semanas estamos pudiendo observar una de esas preciosas demostraciones de lo que es la llamada “frágil masculinidad”, consistente en que los mismos que se suelen dar golpes en el pecho e intentan que su voz sea la que suene más alta en su caverna, dándoselas de muy machos (y cualquiera que lo encuentre ridículo es un “beta”), son los primeros en salir a hacerse las víctimas porque “las feminazis odian a los hombres”. Entendiendo que identifican como “feminazi” a cualquier mujer que denuncia el machismo en la sociedad y como “hombres” a... ellos, que se creen la mejor representación y a todo lo que debería aspirar un “hombre de verdad”.

Y en este caso la frágil masculinidad se ha topado con un personaje de cómic llevado al cine y con la actriz que le da vida en la pantalla, para convertirlo en la representación de todos sus miedos. Porque, aunque jamás lo admitan, es imposible no recordar a Galeano:

“El miedo de la mujer a la violencia del hombre es el espejo del miedo del hombre a la mujer sin miedo.”

El personaje en concreto es la “Capitana Marvel” y la actriz la oscarizada Brie Larson, que se han convertido en el centro de críticas sin que se haya producido el estreno de la película siquiera.

El lenguaje

Empiezo, según el orden en que me vienen a la memoria, por las críticas más pueriles; como la que ponía el grito en el cielo por usar el femenino de la palabra “Capitán en el título de la película quejándose amargamente de que era un ejemplo más de perversión del lenguaje por la “ideología de género”.

Da lo mismo que incluso la RAE lo recoja porque, aunque no se conoce a la Academia por su rapidez para reflejar la evolución del lenguaje, hay quienes harían lo posible por no evolucionar nunca (los mismos normalmente que miran la palabra “Progreso” con desconfianza y la derivan para usar “progre” como insulto).

El personaje, Carol Danvers

Otras de las críticas que estos últimos días se repiten es la de los ofendidos que gritan que se han inventado el personaje para hacer propaganda feminista, o los que se han sentido ofendidos al leer que ese personaje es de los más poderosos que existen en el universo Marvel y creen que también se trata de una invención para alegría de las feminazis.

En realidad, si juntas a un hombre que se ofende porque un personaje femenino pueda ser más poderoso que los masculinos con la facilidad para abrir la boca y derrochar ignorancia, pasan cosas así. Porque es la única explicación que tienen esas críticas cuando Carol Danvers es un personaje que existe desde hace más de 50 años, conocida durante muchos como “Ms. Marvel” antes de tomar el nombre de “Capitana Marvel” (título que han llevado bastantes personajes). Y que incluso en su etapa como “Binaria” (es habitual que los personajes de Marvel atraviesen por distintas etapas y en su caso ha sido conocida como Ms. Marvel, Binaria, Pájaro de Guerra y Capitana Marvel si no olvido alguno) fuera efectivamente uno de los personajes más poderosos conocidos e incluso hace poco haya liderado una de las dos facciones en el arco “Guerra Civil 2”.

La actriz, Brie Larson

Sin embargo las críticas más salvajes y hasta los llamamientos al boicot a la película con ejércitos de trolls rebajando su valoración en páginas como Rotten Tomatoes están dirigidos principalmente contra la actriz, Brie Larson. Precisamente por ser una mujer que no ha querido callarse.

Motivos no le faltan para señalar el machismo incluso si nos limitamos a las críticas que empezó a recibir según salieron las primeras fotos o el primer tráiler de Capitana Marvel. Desde las que le ponían pegas a su físico y en concreto a su culo (llegaron a escribirse artículos preguntando si se contrataría a un “doble de culo”), hasta las que se centraron en ponerle pegas a que no sonreía, al más puro estilo “si sonrieras estarías más guapa”. Algo que no suelen exigir a protagonistas masculinos y que se demostraba ridículo con un montaje de algunos carteles de otras películas de Marvel.

Pero más allá de eso Larson no se ha callado cuando consideraba que había aspectos de la industria que criticar, ni tampoco lo ha hecho para dejar clara su postura si hacía falta ante sus compañeros.

Larson ganó en 2016 el Oscar por su excelente papel en la angustiosa “Room”. Una película que basa su historia en esos casos que por desgracia cada cierto tiempo conocemos de chicas que son secuestradas y retenidas durante años, sometidas a abusos y que llegan a dar a luz mientras continúa su cautiverio.

Pero el nivel de repugnancia de los machistas es tal que con tal de atacar a la actriz, también han llegado a tildar a “Room” de “propaganda feminista”.

Al año siguiente quedaría para el recuerdo en la entrega de nuevo de los Oscar cuando Larson, tras entregar la estatuílla a Casey Affleck, denunciado en su momento por acoso, permaneció sin aplaudir en un gesto coherente con su pensamiento y que ella misma indicó que hablaba por sí mismo.

Algo que los machistas, en una época a punto de estallar el escándalo Weinstein y de nacer el movimiento “Me too”, no le perdonaron.

Sin embargo lo que peor han llevado los machistas y la mayor muestra de la frágil masculinidad, es el odio a partir del discurso que Larson dio en la entrega de los premios Crystal + Lucy.

Poco antes de esa gala se había publicado un estudio que señalaba lo que todos sabemos, que la industria cinematográfica está dominada por hombres blancos; y a ello se refirió Larson en la entrega de premios citando el estudio y hablando de los críticos para pedir más diversidad:

“De las 100 películas de mayor recaudación en 2017, menos de una cuarta parte de las críticas eran de mujeres blancas, menos del diez por ciento de hombres poco representados, y sólo el 2.5 por ciento de mujeres de color. No representa el país en el que vivo, es una enorme desconexión del desglose de la población de EEUU”

Larson añadía que si la composición de la población de EEUU es de un 30% de hombres blancos, 30% mujeres blancas, 20% hombres de color y 20% mujeres de color, ¿por qué no se hacía algo para que poco a poco se viera esa misma proporción a la hora de hacer críticas? Y para que no hubiera dudas añadió:

“¿Significa esto que odio a los hombres blancos? No. Significa que si haces una película que es una carta de amor para las mujeres de color, existe la posibilidad de que una mujer de color no tenga acceso para revisar y criticar tu película”

A continuación se refirió a “Un pliegue en el tiempo”, la primera película con un presupuesto de 100 millones de dólares dirigida por una mujer afro-americana, Ava DuVernay, y celebrada por la diversidad en su reparto, para señalar la incoherencia de que haya voces que no podamos escuchar incluso cuando la película se dirija a ellas:

“Se están haciendo películas que reflejan mejor la gente que va a comprar las entradas, pero no tienen suficientes oportunidades de leer opiniones de las personas hacia quienes van dirigidas las películas. No quiero escuchar lo que un hombre blanco de 40 años tiene que decir sobre lo que no le gustó en 'Un pliegue en el tiempo', la película no ha sido hecha para él. Quiero escuchar lo que una mujer de color, una mujer birracial, una mujer adolescente de color, los adolescentes birraciales tienen que decir sobre ella.”

Larson aclaró en tres ocasiones a lo largo del discurso que “no odia a los hombres blancos pero ya se sabe como funciona la frágil masculinidad así que, ¿cuál ha sido la respuesta a que ella pidiera una diversidad entre los críticos que reflejara la población estadounidense? Que los machotes de turno, no solo de EEUU, sino del resto del mundo ya que el machismo y la ignorancia son bastante contagiosos, estén diciendo que no van a ver “Captain Marvel” porque la protagoniza una “feminazi que odia a los hombres” mientras intentan hacerse las víctimas a base de gritar como si siguieran en su caverna.

Leer estos días los comentarios en páginas de cine que hablan del próximo estreno, o incluso de quienes han podido ver por adelantado la película, se ha convertido en lo que llaman con poca sutileza “un campo de nabos”, pero en este caso de “nabos ofendidos”, que en su mayoría ni han visto el discurso pero repiten como loros, porque lo han leído en otro sitio que tampoco tenía ni idea de lo que hablaba, que Larson odia a los hombres; y que a partir de ahí critican su categoría como actriz.

Mañana es 8 de Marzo, Día de la Mujer, y habrá huelga feminista y manifestaciones en todo el mundo.

Los machistas, por supuesto, llevan semanas poniendo el grito en el cielo porque también se sienten agredidos cuando una mujer reclama igualdad de derechos haciendo huelga y manifestándose pero, simplemente con ver los comentarios acerca de una película aún sin estrenar y de su actriz, simplemente con ver los vídeos en YouTube contra Larson culpándola de hundir la película de Marvel por ser una “feminazi”, queda más que claro la falta que sigue haciendo señalar el machismo tanto el #8M como el resto de días.